De acuerdo con el funcionalismo relativista de Merton quien se sitúa en el contexto de una sociedad dominada por la sacralización de la meta-éxito material como Estados Unidos, la anomia podría ser definida como una incompatibilidad entre metas culturales y medios institucionales.
Las metas culturales están internalizadas pero los medios institucionalizados, como las normas, son apartadas en función del logro del objetivo. Es el caso de las metas-éxitos materiales sobreestimadas en la sociedad capitalista contemporánea por encima de cualquier otra consideración de tipo normativa o ética. El caso típico de este tipo de conducta anómica es la del delincuente.
En Venezuela están presentes todas estas condiciones de una manera crónica y grave. Ausencia de normas, vacío normativo, falta de regulación; pero lo más importante y que contribuye enormemente al desastre que significa el caos social que estamos viviendo hoy es que aunque existan normas y leyes, el venezolano medio no se siente obligado a cumplirlas porque no existe un control por parte del Estado y esto hace que las autoridades no cumplan ni hagan cumplir las normas.
En este sentido podemos añadir un tipo de anomia derivada de la incapacidad o la renuncia de las autoridades a cumplir y hacer cumplir las normas. Es una situación que pudiéramos designar como la "miseria del Estado" por las consecuencias en la gobernabilidad que esto comporta. Es anomia en el seno del Estado mismo que es colonizado por la anomia de la sociedad en general.
El venezolano de hoy siente que el Estado como mecanismo de regulación y control del comportamiento de la gente en sus relaciones con las normas y las leyes, tiene una ausencia importante. Lo podemos constatar en la situación de vacío de intervención del Estado en muchas faltas y delitos que caen en la condición de impunidad. Es probable que a la tradición de anomia, impunidad e ingobernabilidad propia del Estado y la sociedad nuestra, tengamos que añadir una actitud de "dejar hacer", "dejar pasar" propia de un imaginario de Estado no revolucionario, no represivo. Es una situación curiosa que podría ser explicada como un principio de acción y reacción propio de la física porque a anteriores formas de Estado, le sucede hoy un Estado que renuncia a cumplir sus funciones de aparato regulador y controlador en el sentido del enfoque liberal.
Esta situación de anomia crónica y estructural de la sociedad, la gente piensa siempre que las autoridades no son confiables, porque forman parte de la misma situación de violencia y corrupción que estamos viviendo. No hay expectativas de que la situación puede mejorar y la gente común puede hundirse en la desesperanza, sintiendo que si no es por la violencia no es posible lograr lo que se desea.
Por otra parte tenemos una situación de extrema complejidad en las relaciones Estadosociedad porque la proliferación de conflictividad social presiona al Estado-gobierno a responder a demandas que rebasan de manera dramática la capacidad de respuesta de éste.
Los conflictos en el área laboral, en el campo de la educación, la salud, los servicios básicos, la situación de pobreza e incapacidad de la población para acceder a la cesta básica, el desempleo; por no hablar de la inseguridad y violencia que está tomando el aspecto de una verdadera y real epidemia social. Tenemos que hacer la observación de que se trata de la extrema complejidad de las sociedades y Estados modernos en cualquier país, pero también tenemos que saber que el Estado venezolano parece una ficción de Estado, una magnífica metáfora cuando lo comparamos con el concepto de Estado racional moderno propuesto por Weber.
EL NACIONAL /Opinión/8
A Tres Manos
Miradas múltiples para el diálogo
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ANOMIA E (IN)GOBERNABILIDAD
La sociología clásica funcionalista acuñó el concepto de anomia para designar un estado de la sociedad caracterizada por debilidad o ausencia de normas (nunca será total y absoluta), o falta de cumplimiento generalizado de las normas a pesar de la existencia de éstas. Es esta la definición que Durkheim da del concepto en sus textos fundamentales.















































