Alardean, públicamente, de su poder. Presumen que ganarán de calle y que el chavismo será derrotado. Pero en el fondo tienen dudas. Un frío de derrota les recorre el espinazo. Están conscientes de su intrínseca debilidad, de su desorganización, de la atomización de los factores que la integran, de las sórdidas disputas internas, de la ausencia de trabajo de masas, de la carencia de programa y de otras cosas más. Su liderazgo carece de proyección nacional, de atractivo, y al conjunto de la oposición lo persigue la sombra ominosa del puntofijismo. Parece que algunos han tomado conciencia de que el país que rechaza a Chávez lo hace con mayor fuerza a la sola posibilidad de retornar al pasado.
La incertidumbre que los acosa por el resultado de las elecciones para la Asamblea Nacional dispara dentro de la oposición tendencias con expresiones diversas, con estrategias diferentes, con tácticas variadas. La actitud que mantiene cada una de esas tendencias se puede detectar con relativa facilidad. A la mitologizada unidad, meta cacareada con desesperación en el mundo opositor, se le ven los costurones desde lejos. Esto es innegable, y los dirigentes lo saben. ¿A dónde conduce esta situación? A una creciente confusión. Con el agravante de que la oposición tiene un fuerte componente transnacional, o consular --para decirlo de otra manera.
Es una oposición desarraigada, cuyas líneas de acción no se conectan a lo que ocurre en el país, para la cual, con el tutelaje foráneo --político y crematístico-- calla ante hechos de extrema gravedad. El silencio ante los temas importantes es su característica: calla frente a la instalación de bases de USA en Colombia; calla ante la reactivación de las bases de Aruba y Curazao; calla frente a las agresiones del uribismo; calla ante la penetración paramilitar, y celebra con euforia el derrocamiento del gobierno constitucional hondureño. Siempre apuesta a favor de quienes desde el exterior, o en territorio nacional, atacan al gobierno bolivariano.
Actualmente la oposición tiene las características de una caja negra, cuya lectura es impredecible. Sólo que hay ciertos indicios sobre lo que contiene. Pero lo cierto es que no hay nada inocente en la actual realidad política venezolana. Todo tiene un propósito y determinada modalidad. Ejemplo: los feroces rumores que circularon sobre la crisis de importantes bancos del país, los de mayor peso, a través de medios electrónicos, confirma la existencia de un plan desestabilizador audaz y bien concebido. Consistente en combinar diversos hechos, el eléctrico, el bancario, reajuste cambiario, con lo cual se conforma un paquete subversivo. Lo económico, lo financiero, lo político, lo social, manejados con intención de colocar al gobierno constitucional ante la disyuntiva de actuar o permitir que se repita el vacío -y la permisividad- que permitió a los golpistas de abril de 2002, empresarios, banqueros, partidos políticos, central obrera adeca, medios de comunicación, militares traidores y la embajada norteamericana, arremeter contra la democracia y repetir la aventura meses después con el golpe petrolero.
Con la experiencia acumulada por el proceso revolucionario, y lo que aprendió el gobierno de Chávez durante los años de la gran ofensiva fascista, es absurdo que la oposición piense que el chavismo repetirá los errores del pasado en materia de defensa del Estado de derecho y de la democracia. Pero lo que sí es una verdad del tamaño de un templo, es que la oposición, con su proverbial capacidad para repetir errores, está a punto de incurrir de nuevo en los que la condujeron al fracaso hace 7 años. Lamentablemente, en el proceso comicial de septiembre esa oposición, irreductible en su propósito de acabar con Chávez, parece dispuesta a tomar otra vez el atajo de la violencia. Intenta incluir la participación electoral en el contexto de sus planes golpistas. Todo confirma que otra vez está dispuesta a bailar con el diablo. Su danza satánica de las últimas semanas lo indica. Quizá por eso Chávez ordenó contraatacar con todo. Por aquello del picado de culebra.















































