SEGÚN LO QUE HA DICHO EL GOBIERNO, el socialismo del siglo XXI es un sistema mixto, es decir una parte de la economía está en manos del Estado y otra es privada. Para que no haya inflación ni devaluación estos dos sectores tienen que producir. Pero del lado del Estado la ineficiencia limita la capacidad productiva de sus empresas. En cuanto al sector privado, si las expropiaciones se hacen sin planificación y sin un norte claro, como en el caso del Sambil y de Éxito, no se estimula la inversión privada. Se ha hablado de “tres R” y de rectificación, pero pasa el tiempo, se dice mucho y se hace lo contrario.
CHÁVEZ SE HA DECLARADO MARXISTA, lo cual no tiene nada de extraño ni de particular. Ser marxista no es un asunto de erudición ni de exámenes universitarios. Pero como hay tantos marxismos, la incógnita está en cuál marxismo se ubica. ¿En el de Stalin? ¿El de los “grundisses”? ¿El de Miterrand? ¿El de la dictadura del proletariado?
FLASH NEGRO
LA INFLACIÓN, LA DEVALUACIÓN Y LA ELECTRICIDAD le dan una extraordinaria oportunidad a la oposición de salir bien parada en las elecciones de septiembre. Pero las confrontaciones pueden terminar siendo su “autosuicidio”. Todavía siguen enfrentados los partidarios de acuerdos y los que piden primarias, con Leopoldo López a la cabeza. Henry Ramos los denunció como “divisionistas”, lo que vaticina un fuerte cruce de palabras. En Copei el “eduardismo” ha conseguido apoyo del TSJ para enfrentar a Planas. En las regiones proliferan los candidatos, unos con piso político, como Walter Márquez en Táchira, y otras decenas simbólicos. Y los medios siguen exigiendo su cuota.
LA SALA ELECTORAL SACÓ en diciembre una sentencia contra las decisiones de inhabilitación de la Contraloría. Se benefician Leopoldo López y los demás sancionados. Dice la decisión que la Contraloría sólo puede actuar si han sido juzgados por tribunales. ¿Saltaron la talanquera los miembros de la Sala Electoral? ¿Es una maniobra del Gobierno para dividir a la oposición?
EL CENTRO Y LA CENTRO IZQUIERDA han sufrido una nueva derrota con el triunfo de Piñera en Chile. Ya antes los moderados habían sido desplazados en Panamá con la derrota de Torrijos. La situación se polariza entre el eje de la derecha (Colombia, Perú, Panamá, Chile) y el eje izquierdista (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua).















































